El movimiento “Yo soy el maestro”, surge como iniciativa en el municipio capitalino de Plaza de la Revolución, a las puertas del inicio del nuevo curso escolar, para enfrentar el déficit de profesores en las aulas.
De esa manera, varios organismos y organizaciones lanzan la convocatoria de ocupar el puesto de educadores, a cerca de 50 personas que decidan disponer de un espacio de tiempo en medio del desempeño cotidiano de otras funciones.
Especialmente insistirán entre quienes tienen formación académica en esta rama y con ese fin confeccionan un listado de propuestas, el cual debe estar listo a principios de la venidera semana.
La frase “Yo soy el maestro”, recuerda la respuesta del adolescente brigadista Manuel Ascunce Domenech a los bandidos, en noviembre de 1961, en medio de la Campaña de Alfabetización, en el Escambray, lo cual provocó su asesinato.
Como en otras ocasiones, esta pudiera ser una variante, ante las limitaciones de fuerza profesional en la esfera educativa.
En la última etapa se alistaron centros en el territorio, a partir de escasos recursos y mediante el aporte de los propios estudiantes, familiares, pedagogos, entidades e instituciones ubicadas en el entorno.
La voluntad de las autoridades políticas, del Gobierno, Educación y otros sectores de la mayor de las Antillas, es la de iniciar el primero de septiembre el curso académico, pese a las consecuencias negativas provocadas por el recrudecimiento del bloqueo económico, financiero, comercial y energético de los Estados Unidos.
YVL
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