La Quinta de los Molinos acogió recientemente talleres dirigidos a niños, donde la sostenibilidad se convirtió en juego y aprendizaje. En estas actividades, los pequeños transformaron residuos en objetos útiles y artísticos, demostrando que el reciclaje puede ser una experiencia divertida y enriquecedora.
Foto tomada de la Quinta de los Molinos
Texto: Anabel Quiñones Agüero
Los talleres, organizados con el apoyo de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, la Asamblea de Cooperación Por la Paz (ACPP) y el Fondo Galego de Cooperación e Solidariedade, buscan sembrar desde la infancia la conciencia ambiental y el compromiso con el cuidado del planeta.
A través de dinámicas creativas, los niños aprendieron a “pensar en verde”, convirtiendo materiales desechados en tesoros. La iniciativa no solo fomenta habilidades manuales, sino también valores de responsabilidad y respeto hacia el entorno natural.
Los organizadores destacaron que estas acciones son mucho más que manualidades: representan una apuesta por el futuro sostenible de Cuba, donde la educación ambiental se integra a la vida cotidiana desde edades tempranas.
AQA
0 Comentarios
Con su comentario usted colabora en la gestión de contenidos y a mejorar nuestro trabajo