El dúo cubano Buena Fe culminó su gira este sábado 3 de junio en Madrid, en
un repleto Auditorio Marcelino Camacho, con cerca de 800 personas. Previamente,
colectivos solidarios realizaron una concentración en apoyo al grupo y contra el
fascismo y el bloqueo a Cuba. Al llamado de los colectivos de solidaridad con Cuba en Madrid,
acudieron personas tanto de la capital como de otras ciudades cercanas, como Segovia,
Guadalajara y Toledo, con un denominador común: el deseo de escuchar a un grupo
exponente de la mejor cultura cubana, y a la vez protegerlos del fascismo y reclamar
el derecho a la libertad cultural, artística y de expresión frente a quienes la
tratan de cercenar en nombre, curiosamente, de esa "libertad". En declaraciones a Cubainformación, una de las organizadoras
indicó que el llamado al boicot y a la censura "a muchas y muchos nos ha levantado,
nos hemos dado cuenta de que hay que estar en todos los espacios, porque en los
que no estamos se cuelan los fascistas". Pero "han sido derrotados en
toda regla", añade. Y ha sido "el resultado de una gran labor de coordinación
de todas y cada una de las asociaciones, colectivos y partidos del Movimiento de
Solidaridad con Cuba en Madrid, cada cual asumiendo, desde el momento en que se
confirmó el lugar del concierto, incontables labores de gestión": el servicio
de orden, los permisos, la difusión, la asesoría legal, etc. Subraya, además, que
el sindicato Comisiones Obreras, propietario del Auditorio, "no se ha doblegado,
a pesar de recibir incontables ataques, llamadas y mensajes de amenaza. Siguió adelante
y lo debemos reconocer". Según el relato de esta persona, los componentes de Buena Fe salieron "muy
emocionados del concierto, se quedaron a hablar con todo el mundo, a abrazar a todo
el mundo. Ha sido un enorme espaldarazo a ellos y a Cuba, en estos momentos tan
duros para la Isla, con un bloqueo criminal que no cesa. Necesitaban este calor
y regresar a Cuba con el mayor éxito. Y lo hemos conseguido". n las inmediaciones, la fotografía de la derrota. Conocidos ultraderechistas
nacidos en Cuba como Lázaro Mireles y Sayde Chaling-Chong trataron de boicotear
la actividad sin éxito alguno. Eran no más de siete personas, que habian sido convocadas
a una"gran manifestación anticomunista".
Sin permiso de la Delegación de Gobierno, dado que la concentración en apoyo a Cuba
había sido solicitada y permitida con antelación, uno de ellos, el militante de
Vox Lázaro Mireles, fue llevado por la policía, sin mayor trascendencia. A pesar de todas las amenazas y del totalitarismo mafioso
del movimiento "Patria y Vida" que, en las semanas previas, consiguió,
mediante el miedo, la suspensión de varios conciertos en salas privadas, la gira
de Buena Fe ha culminado con un éxito rotundo, y el grupo se ha dado a conocer en
nuevos públicos, que se han solidarizado con el dúo como rechazo a los intentos
de censurar su libertad artística. Dado el interés generado, Buena Fe regresará
a Europa, posiblemente, este mismo año. Nos quedamos con el relato de un participante en el concierto:
"Si aparecieron, apenas nadie los vio. Las personas anticubanas, que querían
boicotear el último concierto del grupo musical Buena Fe, pasaron desapercibidas
en lo que fue una gran fiesta. Primero se llenó la calle Lope de Vega; las asociaciones
de Madrid habían comunicado a la subdelegación de gobierno, que se haría una concentración
contra el Bloqueo de EEUU a Cuba, en la puerta del Auditorio Marcelino Camacho.
Luego, el auditorio, con capacidad para 850, se llenó. Y la gente disfrutó de buena
música, y se emocionó gritando, al hilo de las canciones, Viva Cuba Socialista,
Sanidad Pública y así. Quienes, en nombre de la defensa de la libertad, han venido
boicoteando, intentando agredir a los músicos y amenazando a las salas de espectáculos
para impedir los conciertos de Buena Fe, se dieron, esta vez, con un canto en los
dientes. Primero, porque CCOO, que cedió el Auditorio para el concierto, no se amedrentó
por las amenazas fascistas que habían convocado una “Manifestación Anticomunista”
en la puerta del Auditorio y segundo, porque allí estaban las organizaciones de
la Solidaridad con Cuba y numerosas personas defensoras del arte, de la libertad
de expresión y antifascistas, que convirtieron el acto en lo que tenía que ser,
arte musical, hermandad, solidaridad y alegría. Israel Rojas, cantante del grupo,
además de agradecer al pueblo de España el apoyo y la solidaridad que prestan a
Cuba, dijo que la oferta de CCOO para celebrar el concierto en su local, venía como
caído del cielo, ya que su padre que falleció recientemente, había sido sindicalista
durante toda su vida. Se fueron prometiendo volver ynos fuimos prometiendo volver a recibirlos". amss/Tomado de Cubainformación por Cubasí
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