El debate sobre el bienestar animal vuelve a ocupar espacio en la opinión pública cubana, con reflexiones de especialistas que advierten que el maltrato no se limita a la agresión física o la violencia directa contra los animales.
Texto: Anabel Quiñones Aguero
Según la doctora María Gloria Vidal Rivalta, existen múltiples prácticas cotidianas que, aunque menos visibles, generan sufrimiento y deterioro en la salud de diversas especies.
El análisis recuerda que el Decreto Ley 31/2021 establece normas claras para la protección animal, pero su cumplimiento depende de la conciencia ciudadana.
Actos de negligencia, irresponsabilidad o descuido —como la falta de alimentación adecuada, condiciones insalubres o ausencia de atención médica— también constituyen maltrato, aunque muchas veces no sean denunciados ni reprochados socialmente.
El país cuenta con un sistema de enseñanza superior robusto y campañas informativas, pero no siempre se traduce en una actitud responsable hacia los animales. En este sentido, se insiste en la necesidad de fortalecer la cultura del respeto y la empatía hacia los seres vivos.
Finalmente, se recuerda que el Centro Nacional de Sanidad Animal (CENASA) dispone de mecanismos para recibir denuncias de maltrato, tanto por vía telefónica, correo electrónico o escrito, a través de sus departamentos provinciales.
Sin embargo, para que el sistema funcione, es imprescindible que la población canalice correctamente sus quejas y asuma un rol activo en la protección de los animales, garantizando así su bienestar y el de la sociedad en su conjunto.
AQA
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