Por estos días de recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos a Cuba, si bien existe preocupación de cómo enfrentar las dificultades multiplicadas, muchos necesitan escuchar las palabras de agradecimiento.
| Foto tomada del perfil en X de José Angel Portal Miranda ministro de Salud pública de Cuba |
Por Marjoris López Abad
Entre tanta barbarie y maldad, los maestros y el personal de salud pública merecen saber cuánto le agradecemos que estén ahí en sus puestos de trabajo, para garantizar en estos días los servicios básicos.
Cuando deje a sus hijos en la escuela o acuda a una institución médica, sepa que ellos caminaron largas distancias o dedicaron sus energías sobre el estrés y la ansiedad que el deseo de cumplir ocasiona, para estar allí ofreciendo lo mejor que aprendieron y saben vital para seguir escuchando los latidos de un país.
Ni escuelas primarias,, ni hospitales cerraron sus puertas.
🇨🇺 El déficit de combustible que atraviesa #Cuba, provocado por las más recientes medidas del Gobierno de los Estados Unidos Unidos, genera afectaciones en la atención priorizada a la Salud Materno Infantil y a otras urgencias médicas vitales.https://t.co/nySpwAoy3k pic.twitter.com/yGrM040OOu
— José Angel Portal Miranda (@japortalmiranda) February 17, 2026
Dicen quienes pasan las primeras se escuchan niños todavía entre risas y el vozarrón de una maestra impartiendo una clase; mientras en una policlínica llegan sin pausa cientos a recibir atención para que la vida continúe.
Aunque sucede igual en otros centros, los de la ciencia del oeste de La Habana por ejemplo, entre otros que sería imposible mencionar a todos, el agradecimiento a los maestros y personal de la salud es necesario.
No demore en decírselo.
Será como un flechazo de amor en estos días salpicados y cercanos todavía a la celebración del 14 de febrero, en que cupido disparó muy en serio al corazón.
YVL
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