El proyecto Farma Joven, impulsado por la Unión de Jóvenes Comunistas, ha demostrado en apenas un mes que la solidaridad puede convertirse en medicina, según publicó el medio de prensa Juventud Rebelde.
Foto tomada de Juventud Rebelde![]()
Texto: Anabel Quiñones Aguero
Más de 550 personas en La Habana han recibido gratuitamente los fármacos que necesitaban, en medio de un contexto nacional marcado por la escasez y las dificultades de acceso.
Los mensajes que llegan al grupo de WhatsApp del proyecto reflejan tanto la desesperación como la esperanza: familiares que buscan fenitoína para pacientes con convulsiones, jóvenes que solicitan levetiracetam para sus seres queridos epilépticos, madres que imploran por olanzapina o sertralina para hijos dependientes. Cada petición es un recordatorio de la urgencia y del impacto humano detrás de las cifras.
La iniciativa se sostiene gracias a la Red Juvenil Comunitaria, que organiza la distribución en municipios como Diez de Octubre, Guanabacoa, Playa y La Habana del Este.
Los coordinadores, en su mayoría estudiantes de Ciencias Médicas y de la Universidad de La Habana, dividen sus esfuerzos entre la gestión digital y la entrega directa en comunidades.
La conectividad deficiente, las sanciones y el bloqueo que dificultan la importación de materias primas y medicamentos, y la avalancha de solicitudes son obstáculos constantes. Sin embargo, la voluntad juvenil ha convertido cada entrega en un acto de resistencia y humanidad.
AQA
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