Homenaje y festejo del pueblo por el centenario del Comandante en Jefe, devino la gala celebrada en el teatro Karl Marx en La Habana, a la cual asistieron Raúl Castro Ruz y Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
Texto y fotos: Ricardo R. Gómez Rodríguez
Los ojos de Fidel, las manos de Fidel, el ejemplo y la obra del Comandante en Jefe multiplicado en sus hijos, en imágenes, anécdotas, palabras dedicadas a los niños, a los cubanos todos.
La gala política y cultural efectuada en el teatro capitalino Karl Marx, devino celebración y homenaje a Fidel Castro Ruz, el día que cumpliría 100 años, este 13 de agosto.
En las primeras filas estaba el General de Ejército Raúl Castro Ruz y algunos de quienes acompañaron al líder histórico, en la cabalgata eterna por la vida, iniciada en Birán, las escuelas, calles de Santiago de Cuba, universidades, el Moncada, el Granma, la Sierra Maestra, Girón, esta Revolución forjada con manos humildes.
A la ceremonia asistieron Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, junto al Comandante del Ejército José Ramón Machado Ventura, integrantes del Buró Político, del Secretariado del Comité Central, representantes de organizaciones y algunos de los mejores hijos de la nación.
En las palabras centrales, Díaz-Canel reconoció el éxito del Primer Coloquio Internacional “Fidel, legado y futuro”, al cual asistieron más de mil 500 amigos de varias latitudes, convocados por la permanente guía de quien sigue marcando el rumbo, con banderas de dignidad y soberanía, frente a los vendavales del imperio norteamericano y gobiernos lacayos.
Instó a socializar las ponencias, aportes y debates, felicitó al Centro Fidel Castro y al Departamento Ideológico del Comité Central, organizadores del encuentro recién concluido, y en medio de la crudeza del cerco recrudecido por Estados Unidos, calificó esta celebración fidelista como otra proeza lograda a golpe de voluntad.
Entre gritos del auditorio de ¡Cuba no está sola! y de ¡Fidel, vive!, el presidente señaló que ser fidelista, no es profesar una fe ciega, sino una honorable actitud ante la vida, definirnos como permanentes luchadores antimperialistas y contra todas las injusticias.
Dijo que cientos, miles, millones de personas de diversas edades, están ensanchando su legado… para emprender nuevas rutas en la batalla por el futuro, sin rendirse, sin venderse, sin traicionar, ni someterse.
De la mano de niños de la compañía “La Colmenita”, en un espectáculo creado a partir de experiencias en un supuesto campamento de exploradores, subieron al escenario de la mano de los infantes, quienes serían sus guías; deportistas destacados como Ana Fidelia Quirós, Teófilo Stevenson, Pedro Luis Lazo, Frederich Cepeda, Omara Duránd.
Junto a ellos, leyeron cuentos y poemas, Antonio Guerrero Rodríguez, Gerardo Hernández Nordelo, a nombre de Los Cinco Antirrealistas, levantó su brazo el joven Elián González y actuaron renombrados artistas.
Llegaron las anécdotas de Hugo Chávez, el mejor amigo de Cuba, el relato del Comandante en Jefe de enfrentar al imperialismo como hizo él en una ocasión contra una picúa, bajo el mar, yéndole para arriba.
Un material audiovisual sorprendió. El galope solitario de un corcel blanco, fuerte, por los mismos escenarios históricos de Cuba; Birán, Santiago, el Moncada, la Sierra… poco a poco se le fueron sumando otros caballos, en trote permanente y veloz.
Tin Cremata, el director de La Colmenita, entre niños y vítores, empujó la silla de ruedas de un combatiente, nos evitamos el nombre, pudo ser cualquiera, de quienes forjaron el presente a riesgo de sus vidas.
YVL
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