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Fidel vive y promete seguir librando batallas

Las palabras de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al concluir Séptimo Período de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en su Décima Legislatura, fueron una continuidad de reflexiones hechas por el primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, en los últimos días.

Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República/ Foto: Abel Padrón Padilla/ Tomada de Cubadebate

Por Ricardo R. Gómez Rodríguez 

En esta ocasión coincidiendo con el Día de los Mártires, rindió homenaje al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, recientemente fallecido, quien fuera diputado en todas las legislaturas, símbolo por sus cualidades, valores y que dejó un legado, al combatir hasta el último aliento.

Al referirse a los más cercanos meses transcurridos, recordó cómo estuvieron marcados por un escenario complejo, propio de una fortaleza sitiada, intensificado a partir del ataque a Venezuela en enero de este año.

Comparó al régimen neofascista instalado en Estados Unidos, con el de otras etapas vividas por la humanidad, por el uso de la mentira como instrumento de dominación y castigo colectivo, a grandes poblaciones y expuso cifras acerca de la catástrofe provocada en Palestina.

Llamó al mundo a tomar conciencia sobre la gravedad de esos hechos.

De manera particular el presidente cubano disertó sobre el bloqueo económico y cerco energético a la mayor de las Antillas. 

Reiteró que la medida está insertada en la intensión del imperio, de tratar de someter a estados soberanos, y obligan a participar a otros países en ese cerco.

Expuso cómo el bloqueo ha impedido al sistema electro energético, disponer de todas las capacidades instaladas, lo cual acarrea grandes problemas a las familias, entre ellas dificultades en el bombeo de agua, daños a cosechas agrícolas, al turismo, a la aviación, al sistema de salud y otros.

También se refirió a los meses de espera de contenedores con recursos indispensables y materias primas para el país y la manera feroz de perseguir a la colaboración médica cubana en el exterior, provocando cada vez mayores carencias de materiales en ese sector.

Además, atacan cualquier forma de inversión y comercio exterior, apuntó el mandatario.

Más adelante diseñó cómo estamos asistiendo a la expresión más intensa para desconectar la economía de un pequeño estado, del resto del mundo.

Sin embargo, también continúan viralizándose en las redes sociales, las preocupaciones de congresistas norteamericanos sobre esos temas, y recordó que históricamente el pueblo humilde de los Estados Unidos siempre ha apoyado al archipiélago caribeño.

De manera enfática señaló que más de 150 mil millones de dólares ha costado el bloqueo, y las últimas sesiones en la Asamblea de Naciones Unidas, mostraron el apoyo del mundo a la lucha contra ese cerco genocida.

Como ha informado otras veces Díaz-Canel, apuntó que los objetivos son provocar el estallido social, dividir al pueblo, pero queda clara la voluntad de los cubanos de vencer.

Disertó sobre la necesidad de emprender las transformaciones exigidas por el momento, sin comprometer las conquistas sociales, y calificó esas medidas, como reflejo de las opiniones del pueblo.

Instó a estar atentos a los planteamientos en diferentes espacios, para preservar los logros sociales, llamó a prestar atención a esos asuntos y evitar distorsiones.

Nuevamente comentó los propósitos del socialismo, de poner al ser humano en el centro de la obra.

Por eso es importante ir a un proceso de discusión con los trabajadores, alertar y corregir sobre la marcha, a medida que avancen las transformaciones, puntualizó el Primer Secretario del Comité Central del Partido. 

Mostró su convicción acerca de que todo tendrá solución, si nos mueve la intensión de modificar con inmediatez lo necesario.

Precisó la existencia de 120 medidas listas para priorizarse, entre ellas las relacionadas con fortalecer el sistema empresarial, impulsar las fuerzas productivas, facilitar la autonomía de los municipios, provincias y empresas socialistas.

Convocó a trabajar bien, para lograr mejor relación entre salario y precio, incentivar exportaciones, promover alianzas entre los sectores e instó al máximo de disciplina y eficiencia.

Recordó cómo el Parlamento ahora aprobó cinco normas jurídicas, las cuales sirven de garantía a quienes emprendan estos procesos.

Comentó que muchos preguntan qué aportan esas leyes, y las valoró como el blindaje jurídico para las transformaciones, con el fin de proteger los derechos conquistados y abrir camino al futuro.

Miguel Díaz-Canel Bermúdez reconoció el heroísmo cotidiano del pueblo, en estos meses y aseguró que las líneas trazadas no se adoptan para complacer al gobierno de Estados Unidos, sino son el fruto de una decisión soberana de Cuba.

Para hacerlas cumplir emplazó a la rendición de cuentas, transparencia, control popular, debate público y generalización de mejores experiencias del trabajo comunitario.

Manifestó la necesidad de llevar la recuperación económica, a la par de la social, priorizando a los más vulnerables, porque la eficiencia económica -dijo-debe servir a la justicia social.

Esclareció que no habrá privatización de la salud, la educación, las ciencias, pues expuso la intensión de llevar esas ramas a niveles de calidad superior, gratuitos y universales.

El Presidente patentizó la importancia de imponer una conducta cada vez más elevada, entre quienes ocupan responsabilidades de dirección y al referirse al Parlamento lo identificó cómo la voz de la nación, la cual no se doblega, ni se rinde.

Es la materialización de los sueños martianos de gobernar desde el pueblo, acotó.

Luego hizo un recuento a logros, entre ellos, entidades capaces de transformar su matriz energética, empresas donde pusieron sus medios en función de la transportación de agua y la creación de reservorios.

Expuso soluciones estatales, al crearse cajas extras ante la falta efectivo, materialización de servicios de alimentación para los vulnerables, junto a más de 32 programas sociales, encaminados a atender a las familias.

Díaz-Canel alertó sobre las amenazas del régimen fascista estadounidense hacia la revolución, y manifestó la convicción de que no hay nada capaz de justificar ni la agresión, ni la amenaza, porque esos planes se basan en mentiras.

Reiteró lo expresado en otras ocasiones acerca de que no permanecemos impasibles; aunque somos un pueblo de paz.

El gobierno de Estados Unidos conoce la disposición de avanzar hacia una relación de entendimiento, esclareció.

Al referirse a la región de América Latina y el Caribe, expuso los avances hacia la Derecha y la predisposición de gobiernos elitistas entreguistas, aunque disfrutamos de relaciones fraternales con varias naciones y recibimos francas muestras de amistad y solidaridad desde varias latitudes.

Ratificó la convicción de nunca desviarnos de la vocación solidaria.

Discurso de clausura del VII Período Ordinario de Sesiones de la X Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular del presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez/Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate

Al dirigirse al amado pueblo, reconoció el camino difícil y la situación compleja, pero confirmó la voluntad inquebrantable de vencer.

Apuntó que cuando las dificultades parecen insuperables, la población encuentra fuerzas para sobreponerse, como nos enseñó Fidel, porque se une la inteligencia con el corazón.

En las conclusiones de la Asamblea recordó las pocas fechas que nos separan del centenario del Comandante en Jefe, quien sigue convocándonos, exigiéndonos, a cambiar todo lo que debe ser cambiado y avanzar con nuestros propios esfuerzos. 

Finalmente expuso que las ideas del líder histórico retoñan con una capacidad sorprendente, porque Fidel no es solo nuestro, se agiganta y multiplica.

¡Fidel Vive y promete seguir librando batallas!, testificó.


YVL

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