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Si todos vamos por la victoria la unidad se fortalece (+Fotos)

Un profundo análisis histórico sobre el legado de Fidel, Raúl y las medidas aplicadas en diferentes momentos para salvar la Revolución, hizo Díaz-Canel en la sesión de apertura del XXII Congreso de la CTC. 

Texto y fotos: Ricardo R. Gómez Rodríguez 
 
En la primera sesión del XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), la palabra la tomaron quienes sudan la camisa, también aquellos que sin llevar una medalla en el pecho, son héroes por sus aportes cotidianos en fábricas, salones de operaciones, campos agrícolas, laboratorios y fábricas, como dijo una delegada.
 
 
Ellos hablaron de las preocupaciones de los obreros acerca de los nuevas estrategias económicas y sociales, aprobadas en varios sectores, siempre con la mirada puesta en salvar el sistema socialista.
 
 
Luego, fueron muy esclarecedoras las palabras de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista y presidente de la República, quien encabezó el encuentro, junto a Roberto Morales Ojeda, secretario de organización del Comité Central, el comandante del Ejército Rebelde José Ramón Machado Ventura y Salvadore Valdés Mesa, miembro del Buró Político y vicepresidente de la República.
 
El mandatario cubano  abordó la agresión multidimensional al país, por parte Estados Unidos, situación acumulada y la calificó como el bloqueo más prolongado de la historia, cuya perversidad radica en lo que se ha prolongado.
 
Se refirió a cómo el enemigo trata de ocultar esas duras medidas y le echan la culpa a un supuesto estado fallido.
 
Díaz-Canel recordó el recrudecimiento de esas acciones por parte de la administración Trump en su primer mandato, quien incluyó a Cuba en la lista de naciones que imaginariamente patrocinan el terrorismo, causa de los prolongados apagones, desabastecimientos de alimentos, medicinas y bienes. 
 
Rememoró cómo impidieron la entrada de ventiladores pulmonares y balones de oxígeno durante el asedio de la Covid 19, pero el heroísmo del pueblo y aportes de jóvenes científicos salvaron la vida a los cubanos.
 
“Ningún Estado fallido es capaz de lograr eso en medio del bloqueo”, aseguró el presidente y luego acotó “Apostaremos siempre que lo primero es la vida del pueblo”.
 
Más adelante el presidente cubano abundó sobre las fórmulas buscadas por los yanquis para “seguir apretando la tuerca”, porque desde diciembre último no entra un barco de petróleo al archipiélago, con un bloqueo energético declarado en enero de 2026.
 
A ello sumó la campaña de intoxicación, la cual trata de fracturar la unidad, con amenazas distintas todas las semanas, usando mentiras insólitas, en las que dicen querer ayudar a la ciudadanía.
 
“Estamos resistiendo creativamente y vamos a superar el recrudecimiento del bloqueo. El país va avanzar y vamos a vencer. Como nos enseñó Fidel en las crisis está la posibilidad de superarnos”, señaló el primer secretario del Partido Comunista.
 
Seguidamente diseñó el “escudo” de prioridades para superar los actuales escollos, imposibles de cumplir sin la participación activa de los trabajadores. 
 
La prioridad es la defensa de la Patria porque “somos un país de paz -aseguró- pero todas las semanas nos están diciendo que nos van a agredir y debemos prepararnos”.
 
Al diseñar las estrategias de planes de defensa, ejercicios militares, activación de consejos de defensa y visitas a los territorios, argumentó cómo así demostramos cuánto costaría una aventura basada en la agresión militar… para que no haya sorpresa, ni derrota. Tarea a la cual llamó a hacer suya al movimiento obrero.
 
Más adelante explicó el Programa Económico y Social para el 2026, llevado a consulta popular, donde estaban incluidas las 176 transformaciones recientemente aprobadas, proceso complejo, pero necesario para salvar la Revolución. 

También consideró esencial el apoyo de las secciones sindicales para lograr su implementación, convocando y estudiando la manera de aplicarlas, sin acrecentar desigualdades sociales. 
 
 
Si todos vamos por la victoria, la unidad se fortalece, definió el presidente cubano, quien evaluó como básico el control popular y una cuarta prioridad, el movimiento comunicacional en defensa de nuestros principios, contra quienes intentan desvirtuar la obra e historia de la Revolución y critican a los agricultores, a los médicos, a los constructores, basándose en mentiras.
 
Por último abordó la trascendencia de la solidaridad internacional con Cuba, ejemplificando el hecho de que los obreros tienen muchas relaciones con fuerzas políticas y sociales capaces de apoyar al país, junto a la continuidad del proceso.
 
En reiteradas ocasiones Díaz-Canel se refirió en los intercambios con los delegados a la necesidad de garantizar la máxima protección social, de desatar las fuerzas productivas, porque “vamos a comer lo que seamos capaz de producir, aplicando la tecnología, la innovación, con o sin combustible”, dijo.
 
Al estudiar los acuerdos del congreso anterior, ratificó que todos los planteamientos tienen respuestas con estas transformaciones económicas y sociales, sin perder las conquistas, escuchando a todos, construyendo consensos.
 
Para esclarecer los pasos esenciales a seguir, fueron muy importantes las disertaciones de Oscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, sobre el proceso en marcha en la vida económica y social de la nación, además de la intervención de Jesús Otamendi Campos, ministro de Trabajo y Seguridad Social, sobre el proyecto de Ley de Trabajo.
 
Gran parte de los delegados, participaron en las sesiones mediante videoconferencia desde sus territorios de origen, para adecuar las sesiones del cónclave a las actuales limitaciones de recursos, aunque desde allí propusieron acuerdos y dieron opiniones.
 
Además, manifestaron el respaldo del movimiento obrero a la Revolución, guiados por las directrices trazadas por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en el año del centenario de su natalicio, por el General de Ejército Raúl Castro Ruz y por el Capitán de la Clase Obrera, Lázaro Peña.
 
 
Osnay Miguel Colina Rodríguez, fue elegido como secretario general de la CTC, en la segunda sesión del encuentro, y tuvo a su cargo la presentación y discusión del informe de balance.
 
 
En el importante documento señalaron vías para incrementar la atención a los trabajadores de todos las ramas, afiliados o no, y las fórmulas encaminadas a elevar producciones de bienes, servicios, exportaciones y mejorar el funcionamiento de la organización.
 
YVL

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