Todo comienza con el deseo de crear una nueva vida, comienza apenas con
un leve latido y poco a poco se convierte en una obra de amor, la más grande y hermosa. 
Foto tomada del sitio digital magnific.com
Por Yanirys Vicente Legrá
Una obra de amor que de sueño se torna en vida y alegría, ese sueño eres tú.
Desde aquel instante en el que solo eras ilusión, sueño, deseo; te conviertes entonces en su motivo de vida.
En ese instante todo o casi todo lo que ella era, pasa a un segundo plano y comienzas tú a reinar, y ella, a vivir para ti.
Cada día, a cada hora, va a estar para ahí, a tu lado, no importa que crezcas, que vueles lejos, donde estés, siempre sin excepciones estará para ti.
En cada momento de dicha, en horas de tristeza, cuando vivas el primer amor, cuando te gradues, cuando empieces a caminar solo, o aparentemente solo en la vida, ella va a estar.
Ella siempre va a estar, no importa cómo se sienta, ni tus años vividos, ni tu comportamiento; porque ante sus ojos siempre serás el pequeño o la pequeña que llevó 9 meses en su seno y que luego entregó a la vida; pero atado por siempre a su amor y cuidados.
Ella también va a estar, pero hoy todo cambia, al menos hoy, ella estará de otra forma a tu lado.
Entonces serás tú, a quien tanto ha amado toda la vida, quien deberá entregarle amor, cuidados, tu tiempo, todo sin medida; a quien te dio la vida, a quien no midió esfuerzos desvelos, ni sacrificios por ti.
Hoy es tu día para estar, y el de ella, tu hermosa madre, para sentirse amada.
YVL
0 Comentarios
Con su comentario usted colabora en la gestión de contenidos y a mejorar nuestro trabajo